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Comenzaron agitadas reuniones
de corresponsales, enviados y toda clase de correveidiles; febriles
negociaciones entre ángeles, arcángeles, monaguillos
y hasta consultoras especializadas en coaching e ikebana. Durante
la centésimo cuarta reunión, cuando ya se creía
que el encuentro era imposible (nadie cedía en el cachet)
surgió una proposición muy práctica que,
justamente por ser la más apropiada, apareció a
lo último: un pordiosero que casualmente se encontraba
en el lugar dijo "¿Y para qué tanto lío
si después de todo la entrevista va a ser leída
por unos cuantos idiotas?" En ese preciso momento se
arreglaron las cosas, y un cadete, que no tenía nada que
hacer, se ofreció como voluntario, no porque quisiera,
sino porque tenía ganas. Discó el número,
lo atendió la operadora local de larga distancia, le ofreció
un plan de descuentos para llamadas en horas pico, lo tuvo 45
minutos en línea, luego se escuchó el tono de ocupado,
apareció una grabación que rezaba "disculpe
la molestia pero en este momento, por inconvenientes técnicos
no es posible alcanzar el destino solicitado. Eso sí, la
factura correspondiente le llegará en término".
El cadete ahora estaba seguro de haber dado con el verdadero Infierno.
El Príncipe había dado señales de vida, la
entrevista era un hecho: a las 6 horas del 6 de junio recibiríamos
la señal.
Grande fue nuestra sorpresa
cuando el mismísimo Satán se apareció en
nuestro lugar de trabajo. Al principio, un sórdido terror
se apoderó de nuestros maltratados hipotálamos.
Pero luego, su aspecto cándido, sufrido, gastado por los
años, y su intento de soborno (aceptado, por supuesto)
con u$s 30.000 para que lo entrevistáramos, hizo que el
único de nuestros corresponsales que permaneció
en el lugar, lograra este magnífico documento.
Lector: - Pero si estaba ahí
en la redacción, no se trata de un corresponsal.
¿Qué vendría a ser entonces?
Autor de la nota: - Escuchame,
si vos de todos modos te vas a morir algún día,
¿ para qué lo querés saber?
Lector: - ¡¡¡Aaaahhh!!!
Muy bonitooo... ¿Así tratan a los lectores?
Autor de la nota: - Sí,
¿qué? ¿hay alguna otra manera?
Queridos y respetadísimos amigos lectores,
la entrevista al Dios de las Tinieblas, Mandinga, El Malo, revela
aspectos sorprendentes, con inesperadas consecuencias para lo
que queda de la humanidad (¿notaron la minúscula?)
Corresponsal: - ¿A qué
ha venido?
El Malo: - ¡Se han dicho tantas cosas acerca de
mí! Tantas sandeces, pavadas, calumnias, insultos: chusmerío
barato. Hasta creí por un momento ser argentino... ¡¡Ahh,
no!! ¡¡¡Ése era Dios!!!
Corresponsal: - ¿Qué cosas se han dicho?
El Malo: - "Anda al diablo ", "Qué
diablos querés", "Estoy hecho un demonio ".
¿¿Ven?? Hasta he sido parte principal de frasejas estúpidas,
remanidas y aburridas. ¿Alguien dijo alguna vez "Andá a
José ", "Qué Juan querés" o
"Estoy hecha una Josefina"?
(Todos contestan a coro): - ¡¡Nooooo!!
El Malo: - ¡Ustedes no se metan, que todavía
no les di participación! Como iba diciendo: ¿Por qué
utilizan mi nombre en vano? ¡¡¡Claaaro...Total!!!...Si soy un
pobre diablo... Pero ha llegado el momento de... llegar al momento.
Y también ha llegado el momento de...
comprar
cirios
"el
santón"
de
Heaven y Heaven Inc.
El Malo: - Estos infiltrados... Decía, ha
llegado el momento de tomar decisiones. A propósito, ¿a
cuánto están los cirios "el santón"?
Corresponsal: - Veinte la docena.
El Malo: - ¿Veinte qué?
Corresponsal: - Veinte, señor.
El Malo: - Aaahhh.... Mandáme 2 cajas que
tengo que quedar bien con Sueiro y los creadores del Diseño
Inteligente.
Corresponsal: - Sigamos con la pregunta inicial...
El Malo: - He venido para poner en claro, aunque
no todo lo claro que sería deseable, cuál ha sido
mi actuación a través de la historia en este planeta,
porque sinceramente no creo que les interese saber sobre mis influencias
en el asteroide DRX 28 del sistema XIwz en NGC 2078 barra 3. He
venido a exponer mi pensamiento, mi filosofía, mis verdaderas
intenciones, mis esfuerzos por una vida mejor, por la paz, y por
que se termine definitivamente con los reality shows y los teleteatros
de la tarde.
Corresponsal: - Últimamente ha habido cortes
de luz por la tarde...
El Malo: - ¿Vieron que lo logré?
Corresponsal: - Continúe...
El Malo: - Mi figura, y no sólo ella, ha
sido vapuleada, tanto o más que la frase "el peso de
las medidas no recaerá sobre los más necesitados"
en boca de un político. Y creo que todo ello tiene su origen
en un gran malentendido, el cual ha permanecido y ha sido mantenido
y fomentado durante siglos.
Corresponsal: - ¿Por quién o quiénes?
El Malo: - Primero, por personas aviesas, cínicas,
hipócritas, con enormes ansias de poder, "representantes"
de Dios en la Tierra, y, segundo, por sus víctimas, es
decir, la gente, la enorme mayoría que repite a mansalva
las estupideces que oye y le enseñan. La masa, la muchedumbre
sin rumbo.
Corresponsal: - ¿Ud. ha influido en la vida humana?
El Malo: - Créame que NO he influido en la
historia de la humanidad más que ninguno de ustedes. Lo
que pasó en el mundo ha sido obra de ustedes.
(Momento de tristísima
reflexión)
Corresponsal: - ¿Cómo dice? ¿Obra nuestra?
¿Cómo "obra nuestra"?
El Malo: - Así de sencillo. Desde la lucha
en las cavernas hasta Hiroshima, desde el descubrimiento del fuego
hasta las computadoras de quinta generación, todo ha sido
vuestra obra. Incluyendo las fast-foods y los seminarios de autoayuda.
Corresponsal: - ¿No ha habido intervención
divina?
El Malo: - ¿¿¿Cómo??? ¿¿¿Intervención
divina??? ¡¡¡¡¡AAAHHH!!!!!! ¡¡¡JAA!!! ¡¡JAAA!! ¡¡JAAAAA!! ¡¡AAAAHHHH!!!
¡¡¡JA!!! ¡¡¡JAAAAA!!!! ¡¡¡¡JAAAAAAAAA!!!!!! ¡¡¿¿No leyeron a Asimov,
a Sagan, a Russell, o a cualquiera que haya publicado algo sobre
(g)astronomía??!!
Corresponsal: - No entiendo...
El Malo: - Le explico: con 100 mil millones de galaxias
que en promedio contienen 200 mil millones de estrellas cada una
(y eso es la insignificante parte del Universo que ustedes pueden
conocer) ¿¿creen que ese supuesto llamado Dios va a detenerse
a modificar a un grupo de miserables y diminutas bacterias
que pululan en una arveja perdida dentro del enorme guiso universal??
(Momento de indescriptible depresión)
(Nos llamó "bacterias")
(continúa): - De ustedes no se acuerda (ni
quiere acordarse) nadie. Sólo un alma (?) caritativa y
humilde como la mía -y algún que otro insecticida-
podría apiadarse de tan execrable conglomerado de bichos.
(Nos llamó "bichos")
Corresponsal: - Entonces Dios...
El Malo: - Dios, dios, dios. ¡¡¡Basta de Dios!!!
¿Desde cuándo omnipotencia y bondad van necesariamente
juntas? ¿Por qué debe ser bueno y omnipotente?
¿Desde cuándo justicia y omnisciencia van de la mano? ¿Nunca
se hicieron estas preguntas? ¿¿¿EEEEEEEEEHHHHHHHHHHH???
(Silencio total) (No lo dijo abiertamente,
pero nos llamó "atrasados ignorantes")
Corresponsal: - Esteee... ¿tiene fuego?
El Malo: - ¿Me está tomando el pelo? ¿Por
qué no me pregunta si soy cornudo?
Corresponsal: - No hace falta... (aquí
el cronista arriesga su vida). Quiero decir, no hace falta
que lleguemos a este extremo. Es que lo que ha dicho me ha dejado
perplejo. ¿Qué piensa hacer aquí?
El Malo: -Vine en una misión, con objetivos
secretos.
Corresponsal: - ¿Secretos para quién?
El Malo: - Para mí.
Corresponsal: - Le advierto que a pesar de su avieso
tono burlón, no voy a caer en sus trampas.
(En ese preciso momento el cronista se agarra
el dedo anular con una trampa para osos que ya estaba allí
desde hace dos días, y conteniendo el grito, dice):
¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAYYYYYYY!!!!!!!!!! ¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!
¡¡¡¡¡AAAEEEIIIOOOUUU!!!! ¡¡CIELOS!! ¡¡ATIZA!!! ¡¡RECÓRCHOLIS!!!
¡¡UUUUUUAAAUUUAAAIOIOI!!!!!
El Malo: - Pregunte tranquilo.
Corresponsal:- ¡Espere! ¡Espere! ¡Espere que no
puedo preguntar!
El Malo: - Entoces ¿para qué me hizo venir
hasta acá? ¿Se cree que tengo tiempo para perder?
Corresponsal (recuperado solamente del dolor): -
Para seguir el hilo de la conversación, ¿qué opina
de la mecánica cuántica?
El Malo: - Es más interesante que Año
Cero, Enigmas y Hola, pero no me gusta nada eso de que la
realidad es creada por el observador, que, según creo,
es lo que pensaban estos alcornoques de Bohr, Schrödinger
y otros. Acá el único que juega a los dados soy
yo, yo, y yo.
Corresponsal: - ¿Entonces para usted el azar no
es fundamental?
El Malo: - Para el que se juega un departamento
o un auto en una bola de ruleta, sí. Pero convengamos en
que si no existiera la ruleta, ese hombre se lo jugaría
a los caballos, al Loto o a la lotería, siempre y cuando
su compulsión al juego fuera lo suficientemente intensa.
Pero... espere que salga a la venta mi ensayo "La mecánica
cuántica y su relación con la compulsión
al juego" y lo va a entender mejor.
Corresponsal: - ¿Qué edad tiene?
El Malo: -¿Cuántos me da?
Corresponsal: - ¿Viene siempre a bailar acá?
El Malo: - Sí, ¿de qué signo es Ud.?
Corresponsal: - Ayyy... a cuántas le dirá
lo mismo...
El Malo: A todos los que desean mis servicios. Yo
consigo de todo: cigarrillos, microchips, licuadoras, TV color,
especias, asteroides. Le traigo lo que quiera. Pero... debemos
pactar.
Corresponsal: - No, mejor dejémoslo así.
Tengo un amigo que trabaja en la aduana y me trae de todo.
El Malo: - Nadie trae ni consigue nada si no arregla
con Papá, el Rey de los Arreglos. El corrupto propone
y yo dispongo. O sea: todos proponen y yo dispongo.
Corresponsal: - ¿Y Dios?
El Malo: -No me venga otra vez con entelequias,
ni golpes bajos.
Corresponsal: - Si hablamos de Dios sería
un golpe alto.
(Gracia innecesaria del cronista).
El Malo: - Si vuelve a nombrar a ése, le
paso un CD de Britney Spears en vivo con los Monkees durante un
minuto y medio.
Corresponsal (arrodillándose, clavándose
alambres oxidados en las muñecas y quitándose uno
a uno los pelos internos de las orejas): ¡¡¡¡Noooo!!!!! ¡¡¡¡Noooo!!!!!
¡¡¡¡Se lo suplico!!!! ¡¡¡¡Noooo!!!!! ¡¡¡¡Por favor!!!!
El Malo: - Minuto.
Corresponsal (haciendo la vertical sobre brasas,
golpeándose las sienes con una guía telefónica,
y tomando un vaso de lavandina tibia con tinta china): ¡¡¡¡Noooo!!!!!
¡¡¡¡Noooo!!!!! ¡¡¡¡Se lo vuelvo a suplicar!!!! ¡¡¡¡Noooo!!!!!
¡¡¡¡Por favor!!!!
El Malo: -Bueno, está bien. No le paso ningún
disco.
Corresponsal (continúa sacándose
los pelos de las orejas, haciendo la vertical sobre brasas, etc.,
porque es masoquista y de todas formas lo hubiera hecho. Termina,
se tranquiliza y pregunta): -¿Somos complicados los humanos,
no?
El Malo: - ¡¡Hasta pueden complicar la estupidez!!
Si no, mire las computadoras y el furor por la informática.
¿A qué van a llegar con tanta tecla, pantalla, terminal,
cable, con todos esos datos recopilados...? Les agarró
la manía, hace ya unos cuantos siglos, de fijarse en la
pavada de la cosa, de embelezarse con los colores, los formatos,
la velocidad. Si escribiera un tango sobre la humanidad lo titularía
"Pavada, chochera y después".
Corresponsal: - Bueno, pero algo rescatable debe
haber.
El Malo: - Sí. Einstein, Bertrand Russell.
Recuerdo aquel encuentro con Bertrand, con quien tantas veces
me asociaron. Él iba por la calle un domingo de invierno.
Estaba ansioso por conocerlo, por hablar con él acerca
de tantas cosas... Fue un encuentro increíble. Me acerqué
a él, temblando como el Increíble Hulk frente a
una colegiala y le dije...
Corresponsal (mordiéndose los labios,
el mentón y la nuca): - ¿Qué le dijo? ¿Qué
le dijo? ¿Qué le dijo?
El Malo: -Le dije... "¿me dice la hora, por favor?"
Corresponsal (loco de furia, ira, terror e inquina):
- ¿Y qué le contestó?
El Malo: - "Las tres y cuarto P.M. caballero". "Gracias",
le dije yo. "Por nada, agraciado transeúnte", me contestó
él.
Corresponsal: - ¡¡¡¡GRRRRRR!!!!! ¿¿¿Y ESO FUE TODO???
El Malo: - No. Después le dije "adiós",
y se alejó por la acera, en dirección al noroeste.
Corresponsal: - ¿Y Einstein? ¿Qué pasó
con Einstein?
El Malo: - Lo admiré mucho.
Corresponsal: - Me imagino... La relatividad, el
efecto fotoeléctrico, su lucha antiarmamentista...
El Malo: -Nooo.... esas son bobadas. Me gustaba
porque era un simpático mofletón. Esa pinta de viejito
bonachón. Parecía pícaro el viejo.
Corresponsal: - Para ir finalizando... ¿Qué
va a pasar con la Humanidad?
El Malo: - Si retira la mayúscula, le contesto.
Corresponsal: - ... ¿qué va a pasar con la
humanidad?
El Malo: - ¿Qué puede esperar una especie
que después de miles de años de evolución
llegó a George Bush?. Eso es lo que va a pasar. La nada.
Diviértase que algo de tiempo le queda. Ustedes y el mundo
son como una enorme caricatura de Looney Toons: el Hombre es el
Coyote, y la realidad es el Correcaminos que invariablemente se
le escapará de las manos...
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