Mencken, Henry Louis (1880-1956)
Periodista, Escritor, Editor. Estados Unidos

“Precursor olvidado”, según el escritor argentino Eduardo Goligorsky. “Padre intelectual del escepticismo militante”, según el movimiento con este signo que surgió en los Estados Unidos a mediados de la década del 70, H. L. Mencken nació en 1880 en Baltimore y cursó sus estudios en el Politécnico de esa ciudad. A edad temprana descubrió el placer de la lectura a través de la obra de Mark Twain, siendo precisamente “Huckcleberry Finn” su libro preferido. Inició su carrera periodística en 1906 como editor de los periódicos Baltimore Morning Herald y Baltimore Evening Herald, formando parte del equipo hasta su muerte.


Desde 1914 a 1923 fue coeditor de la revista The Smart Set (“Juego Inteligente”) acompañando a George Jean Nathan, con quien luego lanzó el American Mercury (1923-1933), aunque entre 1925 y 1933 Mencken quedó solo a cargo de la edición. En 1916, por ejemplo, se publicó “A Mencken Chrestomathy” (Knoft Ed.), cuyo éxito de ventas -pese a las dudas editoriales- exigió reediciones prácticamente anuales hasta 1949. Ésta, curiosamente, es una de las pocas obras de Mencken disponibles en español: la traducción, a cargo del mismo Goligorsky, se tituló “Prontuario de la estupidez y los prejuicios humanos" (Granica Editor, 1971). El estilo crítico, picante e iconoclasta de sus trabajos fue su signo distintivo. No dudaba, por ejemplo, en agraviar a las mayorías (“porque las masas, libradas a sí mismas, reincidían en la elección de gobernantes ineptos”, como recuerda Goligorsky), como de atreverse a tratar de “charlatán sin dignidad” a un ex candidato a la presidencia de los Estados Unidos en una nota necrológica. Al menos eso fue lo que hizo con William Jennings Bryan, el fiscal en el proceso contra John Scopes, el maestro que transgredió las “leyes antibíblicas” del estado de de Daytona cuando decidió enseñar la teoría de la evolución de Darwin. La “incorrección política” como operación dialéctica, su absoluto desprecio a todo lugar común, entusiasmó a los intelectuales de la época y, acaso a su pesar, se convirtió en una figura respetada e influyente.

CARCAJADAS VS. SILOGISMOS
“Suelo preguntar y preguntarme: ¿sería concebible en este país (N. del E.: la Argentina) un H. L. Mencken, un aclamado especialista en el arte de calumniar y de vituperar al país? Me parece que no. El patriotismo, el seudopatriotismo argentino es una pobre cosa que está a merced de un epigrama causal, de un puntapié montevideano o del puño izquiero de Dempsey. Una sonrisa, un inocente olvido, nos duelen. La popularidad de Mencken es obra de su denigración pertinaz de los Estados Unidos; un Mencken argentino -con éxito- es inimaginable”, escribió Jorge Luis Borges en 1937. Denostó toda complacencia y se dirigió principalmente a lectores de la clase media que por entonces eran la viva encarnación del "sueño americano".
El pesimismo crónico de sus reflexiones no le impedían luchar por sus convicciones. “Opino que los mayores problemas humanos -le escribió a Burton Roscoe- son insolubles y que la vida está totalmente desprovista de significado. Es un espectáculo sin intención ni moraleja. Detesto todos los esfuerzos por atribuirle una moraleja”. Si se la pone en contexto a su frase más citada (“Una carcajada vale por diez mil silogismos”, popularizada por uno de sus más indiscutidos sucesores, el periodista científico Martin Gardner), se advierte que utilizaba su sentido del humor -ácido, cínico y punzante- para sembrar luz sobre falacias lógicas, desafiando convenciones sociales y creencias populares. “Quienes más hicieron por la liberación del intelecto humano -escribió- fueron aquellos pícaros que arrojaron gatos muertos en los santuarios y luego salieron a trajinar por los caminos, demostrando a todos los hombres que el escepticismo, al fin y al cabo, no entraña riesgos: que el dios montado sobre el altar es un fraude. Una carcajada vale por diez mil silogismos”.

HUÉRFANOS DE UN GUERRERO CONTRA EL PREJUICIO
Sus ensayos fueron reunidos en seis volúmenes titulados Prejudices (“Prejuicios”, 1919–27). En el campo de la filología compiló una obra monumental: The American Language (“El idioma norteamericano” (1 ed. 1919; 4 ed. 1936; con reediciones ampliadas en 1946, 1948). Entre otros trabajos figuran George Bernard Shaw: sus obras (1905), En Defensa de las Mujeres (1917), Tratado de los Dioses (1930), la obra autobiográfica Días Felices, 1880–1892 (1940), Días del Diario, 1899–1906 (1941), y Días Irreligiosos, 1890–1936 (1943), reunidos en un volumen publicado en 1947. "Hasta donde me alcanza el entendimiento, y llevo años estudiando este hecho con profundidad y empleando a gente para que me ayude en la investigación, jamás nadie en este mundo ha perdido dinero al subestimar la inteligencia de las grandes masas. Tampoco nadie ha perdido por eso su cargo público", escribió Mencken en 1926. Recientemente llegó a las librerías 'En defensa de las mujeres' (La Fábrica Editorial, 2003), prologado por Gore Vidal, y Alcor publicó en 1992 el imprescindible 'Prontuario de la estupidez humana', una selección de sus mejores textos presentada por el filósofo Fernando Savater.

Dice Savater en el prólogo del 'Prontuario' que, a pesar de los defectos propios de "su condición autodidacta", Mencken destaca por "su enorme 'coraje' intelectual y su contundencia expresiva". Vivió en una época que consideramos más pacata que la nuestra, aunque tal juicio resulte cuestionable en los tiempos de lo 'políticamente correcto', cuando casi nadie se atreve a llamar a las cosas por su nombre con la claridad con que lo hizo el periodista de Baltimore. Mencken era un escritor inteligente para lectores inteligentes; ahora, lo que impera en las listas de más vendidos es todo lo contrario, tanto a un lado como a otro del libro.

Henry Louis Mencken murió en 1956, convencido de que su cuerpo se disolvería en la nada. “Si después de que abandone este valle os acordáis alguna vez de mí y deseáis complacer mi espíritu -hizo acuñar en su epitafio-, perdonad a un pecador y hacedle un guiño a una joven feucha”.

Referencias:
Gámez, Luis Alfonso; "Huerfanos de H.L. Mencken" en Magonia - Una ventana critica al mundo del misterio

ENLACES EXTERNOS
H. L. Mencken Página Oficial

 

 

[Por Luis Alfonso Gámez y Alejandro Agostinelli. Este texto es parte del Proyecto Enciclopedia Multimedia de Cultos, Mitos y Misterios. Exclusivo para Dios! © 2003 Todos los derechos reservados.]
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